En una ocasión asisto a una cena con un conferenciante de interés, en un círculo de lo que desgraciadamente no es tan frecuente como debiera, y que constituye la vida misma de la sociedad civil.

Al llegar nos vamos acomodando, preferentemente en parejas, ya que lo normal es acudir a este tipo de evento provisto de un acompañante. Observo que en la mesa en la que nos sentamos hay un matrimonio visiblemente mayor que nosotros, y mientras va llegando la gente nos ponemos a conversar de temas banales.

En un momento determinado, y para conocer más a los comensales de mi mesa, comienzo a hablar con un caballero que acaba de acomodarse entre los cuidados de su esposa, y que se ha trasladado desde una silla de ruedas en la que le han llevado hasta su silla normal de comensal.

Obviamente se trata de un señor que lleva mucho tiempo jubilado, probablemente tenga más de 85 años, pese a lo cual es un buen conversador, con mirada profunda y que sigue atentamente todo lo que comentamos. Me parece natural preguntarle “a qué se ha dedicado en su vida profesional”, a lo que me responde que ha sido ingeniero y físico, y que ha trabajado muchos años en grandes empresas.

Al comentar, yo mismo también, que he abandonado mi vida profesional “entendida como tal el trabajo por cuenta ajena”, me pregunta también por mi ámbito profesional, y de una manera especialmente indagatoria …”a qué me dedico ahora”. Una vez se lo explico me espeta: “Yo también estoy haciendo mi Proyecto Fin de Carrera”.

Su frase me hace reflexionar, al no saber si se trata del Proyecto de su vida, o si bien lo menciona dando a su vida el valor de continuar en desarrollo, como si fuera un proyecto en si misma. En cualquier caso me parece fundamental la ACTITUD con la que enfrenta este momento vital, no exento de decadencia, dificultades y limitaciones, pero que quiere vivir plenamente, desde el protagonismo y sin renunciar a un papel profesional que le pemita llevar el timón de su destino, cualquiera sea éste.

Moraleja: La ACTITUD es esencial en todo en la vida, sean cuales sean nuestras circunstancias y por difíciles que estas nos puedan parecer. Por tanto, toma tu timón y guía tu vida siempre que te sea posible, no renuncies a ser su protagonista.